El film El Jardinero Fiel (The Constant Gardener) de Fernando Meirelles, basada en la homnima novela de John le Carré y con escenografía de Jeffrey Caine, se estrenó en los cines en el 2005 y 2006.
Entre las primeras obras de Meirelles destaca su retrato de las fabelas brasileñas en Ciudad de
Dios (Cidade de Deus, 2002).

El Jardinero Fiel es una adaptación cinematografica de la novela de le Carré que consigue un fuerte impacto visual por sus imágenes sobrecogedoras de los paisajes africanos del Norte de Kenya, donde se desarrolla la parte crucial de la historia de Mireilles. Justin Quayle (interpretado por Ralph Fiennes) es un diplomático inglés que trabaja para la embajada británica en Kenya. Después de un encuentro en una de sus charlas para universitarios, conoce a Tessa, su futura mujer, que se irá con él a Kenya. Desde su primer encuentro, Tessa (Rachel Weisz) se muestra indignada por la falta de respuesta de la embajada inglesa hacia las brutalidades que comenten las industrias farmaceuticas en África. Una vez allí, Tessa conoce a Arnold (Hubert Koundé), un médico keniano con el cual se involucrará en lucha contra las farmaceuticas, en éste caso la poderosa marca 3 Abejas está probando nuevos fármacos con el pueblo keniano, provocando con sus experimentos la muerte de familias enteras y haciendo desaparecer todos los documentos "clínicos" junto con sus cuerpos de una manera similar a las de los lager nazi.

La película muestra una realidad presente en nuestro días, la de una Europa cuyo sistema esconde actividades de manipulación politica y administrativa a favor de las empresas cuyo ánimo de lucro pasa por alto los derechos humanos y el respeto hacia los pises subdesarrolados. Es producto de la colonización de la Europa civilizada hacia el siglo XVIII y que parece no haber dejado de dar fruto. Al final, Europa o los occidentales siguen viendo y considerando de forma más sutil u oculta a los "otros" como caníbales, actuando sin límites de crueldad en pro del beneficio de unos pocos privilegiados. Es decir que las industrias y los sistemas que tendrian que buscar solución a los males de África, buscan principalmente sus beneficios económicos y sus métodos se alejan de los de la humanidad, siendo propios de los salvajes y crueles .

La escena final en la Iglesia se podría interpretar como una especie de Purgatorio donde se encuentran los mayores responsables del horror, por revelarse allí en el máximo apogeo de la hipocresia, una verdad necesaria para el desenlace de la historia y la comprensión de la misma.

Cristina Gómez